MIAMI.- "Los médicos cubanos son vendidos como ganado al mejor postor", afirmó el congresista federal Carlos Giménez tras el anuncio de sanciones sin precedentes de Estados Unidos contra funcionarios vinculados a las misiones médicas internacionales de La Habana.
"Aplaudo al presidente Trump y al secretario Rubio por enfrentar la dictadura asesina en la Cuba comunista, que debe responder por sus innumerables crímenes contra la humanidad, incluidos el tráfico de personas y el trabajo forzado", aseveró el legislador nacido en la isla.
Las nuevas medidas tienen como objetivo sancionar a funcionarios y gobiernos extranjeros que, según Washington, participan en un sistema de "esclavitud moderna" que explota a los profesionales de la salud cubanos.
Entre las restricciones se incluyen prohibiciones de visado para funcionarios cubanos y sus familiares, así como para representantes de terceros países que contraten brigadas médicas de la isla.
El secretario Rubio, el primer cubanoamericano en dirigir la diplomacia estadounidense, calificó las misiones médicas como "una farsa humanitaria que enriquece a la dictadura".
Según sus declaraciones, los médicos cubanos trabajan en condiciones "inhóspitas, casi esclavistas", enfrentándose a la retención de sus pasaportes y a la confiscación de hasta el 90% de sus salarios.
Impacto económico y social
Documentos del Departamento de Estado indican que las misiones médicas cubanas, activas en 60 países, generan ingresos anuales estimados en 11.000 millones de dólares, superando incluso al turismo como fuente principal de divisas para Cuba.
Las sanciones se dirigen especialmente a altos funcionarios del Ministerio de Salud Pública cubano y a sus homólogos en países como Venezuela, México y Qatar, donde miles de médicos cubanos prestan sus servicios bajo contratos estatales.
Reacción del régimen cubano
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó las sanciones en un comunicado difundido en el noticiero estatal Mesa Redonda, quien afirmó que "Estados Unidos miente sobre la colaboración médica de Cuba, que ha salvado millones de vidas en pandemias y desastres".
No obstante, testimonios de médicos cubanos, como el de Leandro Castellanos –quien desertó en Brasil en 2021–, relatan jornadas laborales de 16 horas, vigilancia constante y amenazas contra sus familias en Cuba.
Cambio en la política hacia Cuba
Las nuevas sanciones representan un giro en la política de Estados Unidos respecto a Cuba.
Días antes de finalizar su mandato, el gobierno de Joe Biden eliminó a Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo. Sin embargo, en enero de 2025, el presidente Trump reinstauró dicha designación bajo el argumento de que La Habana "protege a terroristas de las FARC y alberga espías chinos".
Giménez, que previamente encabezó una investigación sobre visitas de funcionarios cubanos a áreas restringidas del Aeropuerto de Miami, celebró el cambio: "Es hora de que el mundo reconozca al castrismo como una máquina de represión y tráfico humano".