domingo 30  de  marzo 2025
SALUD

El intestino, un "segundo cerebro" que influye en el bienestar general del cuerpo

El cuerpo necesita tener un sistema digestivo limpio, que funcione diariamente, sin inflamación ni toxinas para tener una salud real, asegura experto

Por Estefani Brito

MIAMI.- El bienestar general del cuerpo humano depende del buen estado del sistema digestivo, un conjunto de órganos que posee su propio sistema nervioso, lo que hace que se considere al intestino desde hace muchos años como el “segundo cerebro”.

El tubo digestivo, compuesto por la boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso, recto y ano; los vasos sanguíneos y los ligamentos que unen al tracto gastrointestinal con el resto del cuerpo contienen más de 100 millones de neuronas y tiene una complejidad funcional similar al cerebro, con la capacidad de producir neurotransmisores, como la serotonina, y moléculas señalizadoras.

El sistema digestivo contiene “más neuronas que la médula espinal que está dentro de la columna vertebral”, resalta el cirujano pediátrico Juan Luis Calisto, director del Centro Colorrectal del Nicklaus Children's Hospital de Miami, el primer centro colorrectal pediátrico exclusivo en Florida.

“Hay que ver al intestino no como el tubo digestivo solamente, sino como todo el órgano que incluye las conexiones hacia el resto del cuerpo, los vasos sanguíneos, el sistema linfático y todo el sistema neuronal que facilita que el intestino se mueva y reciba señales. Y todas estas señales son reguladas por la alimentación y las hormonas que tenemos en el cuerpo”, explica en conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS.

El intestino también mantiene una comunicación bidireccional con el cerebro, mediante el eje cerebro-intestinal, compuesto por redes neurales, endocrinas e inmunitarias, que envía mensajes entre ambos sistemas.

“El eje cerebro-intestinal es evidente desde hace miles de años, pero ahora se demuestra que hay una conexión directa entre una neurona cortical del cerebro y ese impulso; esa conducción eléctrica termina en el intestino”, indica el médico.

Esto explicaría el porqué cuando una persona tiene una emoción fuerte, está enamorada o asustada, tiene reacciones intestinales, como las famosas “mariposas en el estómago”, la sensación de náuseas e, incluso, la diarrea, cuando el shock emocional es intenso.

Retroalimentación

Todas las emociones que experimenta el ser humano tienen un efecto en el sistema intestinal y viceversa; el daño del intestino, la inflamación y el estreñimiento producirán cambios a nivel cerebral, señala Calisto.

Es una doble acción. Todas las funciones cerebrales como emociones, pensamientos afectan la función intestinal y viceversa, la función intestinal o el estado de salud del intestino también afecta al cerebro. Es decir, se retroalimentan, hay como una comunicación constante entre ellos”, indica.

Esta retroalimentación entre el sistema digestivo y el cerebro, los vuelve dependientes. “Uno no puede estar bien si el otro no está bien. Si la mente está mal, el intestino no va a funcionar bien y viceversa”, agrega el doctor.

Esto hace que muchas enfermedades de salud mental afecten directamente al estómago. Calisto menciona, por ejemplo, que las personas con demasiado estrés físico o psicológico pueden presentar úlcera de estrés, que es una perforación en la mucosa del estómago que produce sangrado masivo, o gastritis masivas asociadas al estrés, debido al aumento de la acidez gástrica causada por el incremento de la actividad nerviosa del intestino.

Es común, indica el médico, que pacientes ansiosos o depresivos, dos de los principales problemas de salud mental que afectan al mundo moderno, presenten padecimientos intestinales o que incremente la depresión y ansiedad en pacientes con enfermedad intestinal.

Una persona ansiosa o depresiva puede tener mayor incidencia de úlceras, gastritis, síntomas irritativos y estreñimiento. “Las personas que tienden a la depresión son más estreñidas porque la motilidad intestinal está relacionada con la serotonina (hormona que regula el estado de ánimo)”, asevera.

Indica, asimismo, que los pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn o la subcolitis ulcerativa, tienen un 30% de incidencia de depresión y ansiedad. “Se explica porque tienen niveles mucho más bajos de serotonina y las hormonas no están a niveles tan naturales”, apunta.

Un sistema digestivo limpio

El sistema digestivo es importante porque de su salud depende la salud general del ser humano, sostiene Calisto. Menciona, por ejemplo, que un paciente con inflamación intestinal no va a estar sano.

“Si un paciente tiene una colitis o una infección intestinal, están pálidos, tienen ojeras y se les ve súper enfermos (...) Si una persona tiene estreñimiento, aunque sea un estreñimiento leve, va a tener menos energía, va a comer menos, se va a nutrir menos, su cuerpo va a gastar mucha energía tratando de procesar esa alimentación y mejorar la salud intestinal”, explica.

En este sentido, afirma: “Es imposible estar realmente sano si uno tiene una mala salud intestinal o una mala conexión intestinal (...) Afecta nuestra salud en gran porcentaje. Nuestro cuerpo necesita tener un sistema digestivo que esté limpio, que funcione diariamente y que no tenga inflamación ni toxinas para tener una salud real”, subraya.

¿Cómo cuidar el intestino?

Del buen cuidado del intestino depende, en gran parte, la salud general del cuerpo humano, por lo que la prevención de problemas intestinales sigue siendo la mejor recomendación para garantizar una vida saludable.

Para cuidar de ella, el doctor sugiere a las personas mantener una buena alimentación, sustentada en “comida real”, evitando los alimentos que contengan aceites sintéticos, colorantes, preservantes y “técnicas que no son compatibles con nuestro cuerpo”.

“La mejor recomendación es comer comida real, productos naturales, no procesados o mínimamente procesados (...) Productos naturales como leche, carne, huevos, frutas y verduras (...) comida orgánica que no tenga toxinas ni pesticidas, que sea lo más natural posible”, precisa.

Asegura que en los lugares del mundo donde la gente consume mucha cantidad de frutas, verduras, carne, huevo y leche, sin preservantes ni toxinas, “la salud intestinal es mucho más elevada” en comparación con poblaciones que consumen productos procesados.

¿Cuándo acudir al médico?

El doctor indica que hay tres “signos claros” que indican a una persona que debe acudir a una consulta médica para chequear su salud intestinal. El primero de ellos es el sangrado digestivo, el segundo, el dolor abdominal y, por último, el estreñimiento.

Aunque para mucha gente el hecho de ir al baño solo una vez a la semana es “normal”, Calisto señala que eso es un signo de alarma. “Un ser humano tiene que ir al baño una vez al día, limpiar y procesar todo el alimento y eliminar todas las toxinas”, apunta.

[email protected]

@ebritop22

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar