CARACAS.- La ONG FundaRedes difundió un informe este viernes 4 de abril en el que registra la realidad que se vive en la frontera entre Colombia y Venezuela. Refirió varios hechos sobre la situación en una zona que "sigue siendo de sacrificio y de tensiones permanente".
La organización llamó la atención sobre factores como violencia armada, crisis migratoria, colapso de servicios públicos, abandono institucional y el empuje de resistencias culturales y sociales.
El informe registró el acontecer en la zona desde el pasado 20 de febrero hasta el 26 de marzo. "Desde Catatumbo (Colombia) hasta Delta Amacuro (Venezuela), los rostros de la frontera expresan una mezcla de miedo, dignidad, lucha cotidiana y voluntad de futuro", indicó FundaRedes.
Además, la ONG sostuvo que las autoridades de Venezuela y de Colombia "siguen sin ofrecer respuestas estructurales, mientras la sociedad civil, la Iglesia, los medios comunitarios y algunas instituciones educativas y sanitarias intentan resistir el colapso. El conflicto es persistente, pero también lo son los gestos de humanidad, memoria y reclamo. Que este informe sirva para registrar, entender y, sobre todo, no olvidar".
Alerta ante ataques
Dentro de los sucesos documentados, a finales de febrero una ola de violencia estremeció a Cúcuta y Villa del Rosario. Esto quedó evidenciado a través de nueve ataques atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN) que ocasionaron generaron terror en la población.
FundaRedes recordó: "Uno de los hechos más impactantes fue el carro bomba detonado en el peaje de Villa del Rosario, presuntamente colocado por un hombre disfrazado de mujer. En respuesta, se decretó toque de queda en Cúcuta y Villa del Rosario, mientras la población criticó el silencio del presidente Gustavo Petro. Se desplegaron más de 180 agentes de seguridad e inteligencia para controlar la situación, sin pronunciamiento claro del lado venezolano".
En el informe también se refirió a los, al menos, 45 secuestros documentados en la región de Catatumbo. "El Norte de Santander se convierte en el departamento con más casos en Colombia. La Iglesia Católica pidió públicamente la liberación de los retenidos y ofreció su mediación en la búsqueda de paz. Monseñor Orlando Olave advirtió que este tipo de prácticas sólo prolongan la violencia y el miedo colectivo", señaló la ONG.
FUENTE: Con información de FundaRedes