MONTEVIDEO.- La ruta de la droga a Uruguay que los investigadores policiales han identificado se origina en Brasil y la llegada de esa mercancía al país se da a través de la ciudad fronteriza Chuy, ubicada a 328 kilómetros de Montevideo, por lo que la policía uruguaya ha activado las alarmas en el lugar.
Una vez en la frontera, los cargamentos continúan su camino hacia Maldonado o hasta la capital uruguaya. El seguimiento de esos pasos se intensificó hace algunos meses cuando se identificó un lote de droga en San Carlos con las iniciales PCF, correspondiente al Primer Comando de Frontera, una organización de hace dos años.
Esta es la más reciente de las organizaciones que operan del lado brasileño y que tienen influencia en el mundo delictivo uruguayo, informó El País. Las otras tres facciones son Os Manos, Os Tauras y Bala na Cara.
Las autoridades policiales de Uruguay no tienen registro de que el Tren de Aragua haya desembarcado en ese país, aunque advierten que se “encuentra en la puerta”, una preocupación expresada por el exministro del Interior Nicolás Martinelli en una reunión de la Cumbre Latinoamericana de Seguridad, indicó un reporte de INFOBAE.
Es decir, además de estos grupos brasileños, Uruguay también está en alerta por la posible llegada del grupo criminal venezolano Tren de Aragua.
Se trata de una organización criminal que inició como una estructura delictiva en la cárcel de Tocorón, en la zona central de Venezuela. Se le vincula con el tráfico de personas, además de minería ilegal, secuestro y extorsión, así como el tráfico de sustancias como la cocaína y el éxtasis.
En el último tiempo, el grupo criminal extendió su influencia más allá de las fronteras nacionales y ahora tiene presencia en varios países de América Latina y ha sido vinculado a actos de violencia y corrupción. También se tiene la certeza de que varios de sus miembros penetraron territorio estadounidense tras el descontrol migratorio en la frontera de la administración de Joe Biden.
Del lado brasileño
Rivera, la ciudad uruguaya fronteriza con Santana do Livramento, ha sido la protagonista de alguno de los enfrentamientos. En esta localidad fronteriza los niveles de violencia se redujeron (al menos hubo una baja en el índice de homicidios), pero la policía uruguaya está en alerta por la expansión hacia otros departamentos.
Las acciones de estos grupos criminales han llegado a Artigas, Rivera, Cerro Largo, Rocha y Tacuarembó, según la información del diario uruguayo. También se encontraron algunos indicios de que hubo intentos de avanzar hacia Salto. Para evitar que los grupos brasileños sigan avanzando en territorio, se están realizando trabajos de inteligencia.
Uno de los pedidos de las autoridades uruguayas a las brasileñas era que los líderes de estas organizaciones sean trasladados a cárceles más lejanas a la frontera, ya que es desde los centros penitenciarios que los cabecillas manejan los grupos. Esta lejanía les dificulta poder mantener una comunicación fluida, aunque no los detiene: los grupos siguen en funcionamiento.
Estos cuatro grupos criminales intentan tener cada vez una mayor influencia y control en el territorio uruguayo; también mantienen vínculos con organizaciones más grandes y con mayor presencia en Brasil, como el Primer Comando Capital (PCC), el Comando Vermelho (CV) y la Familia del Norte (FND).
FUENTE: INFOBAE / EL PAÍS / REDACCIÓN DIARIO LAS AMÉRICAS