CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, agradeció este jueves la "voluntad de diálogo" de su homólogo estadounidense, Donald Trump, para excluir a su país de los aranceles recíprocos impuestos a decenas de naciones.
México es uno de los países más vulnerables a los aranceles de Trump, ya que EEUU es el destino del 80% de sus exportaciones y su mayor socio comercial
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, agradeció este jueves la "voluntad de diálogo" de su homólogo estadounidense, Donald Trump, para excluir a su país de los aranceles recíprocos impuestos a decenas de naciones.
México es uno de los países más vulnerables a los aranceles de Trump, ya que Estados Unidos es el destino del 80% de sus exportaciones y su mayor socio comercial, gracias al tratado de libre comercio T-MEC que también integra Canadá.
"Siempre hay que agradecer la voluntad de diálogo del presidente de los Estados Unidos con respecto a nuestro país", dijo la mandataria acompañada de su gabinete, gobernadores y empresarios durante un evento en el Museo de Antropología de la capital.
La presidenta mexicana anunció un plan de 18 acciones para fortalecer el mercado interno, entre ellas, ampliar la fabricación nacional de vehículos para abastecer la demanda local, incrementar la autosuficiencia alimentaria y energética, además de acelerar proyectos de obra pública para este año.
Más temprano, Sheinbaum dijo en su habitual conferencia matutina que la decisión de Trump sobre los aranceles recíprocos responde a "la buena relación" que ha construido con el magnate.
Pese a ello, la mandataria subrayó que su gobierno continúa dialogando con EEUU sobre los gravámenes a la industria automotriz, al acero y al aluminio, anunciados antes de las medidas recíprocas.
La industria automotriz es vital para México, un gran productor mundial que alberga fábricas de marcas como Ford, Nissan, General Motors y Volkswagen.
La armadora Stellantis, que tiene plantas en la central ciudad de Toluca y en Saltillo (norte), dijo este jueves en un comunicado que pausaría la producción en algunas fábricas en México, donde produce vehículos de las marcas Dodge y Ram, y Canadá.
Tras su regreso a la Casa Blanca en enero, Trump amenazó a sus dos vecinos con aranceles del 25%, en represalia por supuestamente permitir el tráfico de drogas y el paso de migrantes indocumentados a territorio estadounidense.
Dichos gravámenes entraron en vigor en México para todas las mercancías que no están cubiertas por las normas del tratado de libre comercio. Por ello, la presidenta mexicana dijo que se buscará que todas las empresas entren "a exportar en el T-MEC".
Hasta ahora, alrededor del 50% de los bienes mexicanos de exportación estaban bajo el marco del T-MEC, pero la aplicación de los aranceles está impulsando una rápida migración de empresas a este régimen comercial, según el gobierno.
El presidente republicano anunció este miércoles que firmará una "histórica orden ejecutiva" que impone "aranceles recíprocos" a países de todo el mundo. "Recíproco significa: ellos nos lo hacen a nosotros y nosotros se lo hacemos a ellos", declaró Trump desde la Casa Blanca.
Los gravámenes masivos a los productos que entran en Estados Unidos serán del 34% para los bienes chinos, 20% para los de la UE, 46% para los de Vietnam, 25% para Corea del Sur, 24% para Japón y 32% para Taiwán.
Los "aranceles recíprocos" se suman a las tarifas del 25% sobre las importaciones de automóviles, los gravámenes contra China, Canadá y México, y los tributos más duros sobre el acero y el aluminio.
Para los países de América Latina, impuso una tasa del 10% para los productos de Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador que entren en EEUU.
También anunció un arancel aduanero de al menos 10% para todos los productos que entren al territorio estadounidense. Aunque las tarifas aduaneras a los bienes de Nicaragua, gobernada por el dictador Daniel Ortega, serán del 18%.
FUENTE: Con información de AFP