Diario Las Americas
Publicado el 06-16-2009

El espionaje cubano en EE.UU.

Una industria multimillonaria para los Castro

Por Sergio Boffelli
sboffelli@diariolasamericas.com

Al coronel retirado Chris Simmons se le conoce como “el cazador de espías” por su labor en la contrainteligencia militar de Estados Unidos. Iniciado entre 1996 y el 2004 estuvo involucrado en sonados incidentes que involucraron agentes del gobierno cubano.

En el 2001 cobró notoriedad por la investigación e interrogatorio de la espía Ana Belen Montes, quien era la Analista principal sobre Cuba en la Agencia de Inteligencia de la Defensa, en el Pentágono, y que en el 2002 fue condenada a 25 años de prisión. En el 2003 el ex coronel fue el enlace militar que culminó con la expulsión de 14 espías cubanos que usaban cobertura diplomática para sus actividades.

Retirado en 2007, Simmons formó el Cuban Intelligence Research Center, y permanece ligado a la comunidad cubano americana de Miami. En julio del año pasado sacudió al sur de la Florida al denunciar a supuestos agentes cubanos en Estados Unidos.

Flanqueado por los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario y Lincoln Díaz-Balart, Simmons compareció ante los medios de comunicación alertando de la presencia de al menos 250 espías y agentes cubanos, de los cuales el 175 estarían en Miami-Dade.

De acuerdo a la congresista Ileana Ros-Lehtinen 30 de los espías trabajan en la sección de intereses cubanos en Washington y algunos en la misión cubana en Nueva York; otros 69 serían “clones” de espía Ana Belen Montes, que son “individuos que trabajan dentro del gobierno de Estados Unidos en niveles altos”; y otros 12 en universidades.

“Monitorean al exilio cubano, nos monitorean a nosotros”, dijo Ros-Lethinen, agregando que “los hermanos Castro tienen dos enemigos, los cubanos y los Estados Unidos”.

Las declaraciones del ex coronel y la congresista se dieron luego que la Corte Suprema de Justicia rechazara las apelaciones de los cinco espías cubanos de la Red Avispa, arrestados en 1998 y condenados en Miami en el 2001, a quienes el gobierno cubano reclama se les libere. Hace también pocos días Walter Kendall Myers, ex miembro de la Agencia de Seguridad del Ejército norteamericano, la CIA y el Buró de Inteligencia e Investigaciones del Departamento de Estado, y su esposa Gwendolyn, fueron arrestados por el FBI acusados de realizar labores de espionaje desde 1979.

Simmons dijo que los servicios de inteligencia cubanos son los segundos, después de China, en conducir agresivas operaciones en Estados Unidos, desde 1964, y el sexto en el mundo. Los secretos obtenidos pueden ser vendidos o cambiados por Cuba con otras naciones, “pueden ser armas de China, petróleo de Venezuela o dinero de Rusia. Todo tiene un precio”, lo que podría generar “cientos de millones de dólares anualmente”, resaltando que además se asesinaba a ciudadanos norteamericanos. La venta de información sería, de acuerdo a Simmons, la tercera fuente de ingresos de los Castro.

“Hasta que nos pongamos serios para acabar con la inteligencia cubana, ellos serán una amenaza activa, robando nuestros secretos y entregándolos a nuestros enemigos”.

Para Simmons, en relación al número de habitantes los servicios de inteligencia de Cuba poseen más agentes que Estados Unidos, y que actualmente estos han encontrando la manera de renovar sus agentes mediante reclutamiento en los ambientes académicos, por lo que alertó sobre viajes de estudiantes a Cuba, donde podrían ser conquistados. “Viajar a Cuba no es una vacación académica”, expresó, y que se debe educar a los estudiantes de los riesgos y peligros de ser reclutados.

Comentó que centros como las universidades de New York, Columbia, Georgetown, la Florida International University, Barry University, University of Miami, Harvard y Yale, y otras, han sido identificadas como objetivos de los servicios de inteligencia comunista.

El ex agente visitará a congresistas en Washington el 24 de junio para informar de su experiencia, y sugerir cómo tratar con el espionaje promovido por Cuba.

Los supuestos espías cuyos nombres denunció Simmons el año pasado lo demandaron en las cortes. Sobre esto prefirió no comentar, pero dijo que “continuaré exponiendo a los agentes y oficiales cubanos, pero cambiaré la forma en que lo he estado haciendo. Empezaré mostrando confesiones grabadas en video, y publicaré los documentos desclasificados para que ustedes puedan seguir las evidencias”.

Ros-Lehtinen adelantó que han solicitado a la administración del presidente Barack Obama que paralice los acercamientos con Cuba “hasta que tengamos un reporte firme del Departamento de Estado sobre el daño que esta pareja (los Myers) posiblemente le ha hecho a Estados Unidos”.