Diario Las Americas
Publicado el 12-19-2012

María Amalia Fernández del Cueto

Por Rogelia Castellón

Seguramente fue el milagro del viento bajando con fuerza desde las alturas lo que trajo sobre la tierra cubana idea de vida diferente, cuando dejó el pequeño cuerpo ya rebelde de María Amalia en tierra cubana, sobre la cual ella entregó alma y vida. La muerte es parte de la vida. María Amalia murió muchas muertes en las prisiones cubanas. Los astros nos dan su luz desde el cielo para alumbrarnos el camino y hacerlo fácil. María Amalia entregó siempre la sangre de las heridas que la tiranía dejaba en sus carnes junto con su voz rebelde gritando verdades para que otros llegaran al encuentro con la soñada libertad.

Desde el año 1961 las mujeres cubanas recibieron toda la crueldad del régimen Comunista imperante en Cuba. No podían ellas aceptar que la isla fuera gobernada por tanto dolor de persecuciones y de paredones y enlazaron sus manos en una campaña de entrega continua. Por supuesto las cárceles se llenaron de mujeres sometidas al horror de torturas, barbarie y el terror de los esbirros creadores de diarias golpeaduras.

La vida en las prisiones era un continuo defenderse de las pateaduras dadas por hombres y mujeres encargadas de la custodia ¿se imagina alguien el dolor de una bota cayendo con toda su fuerza sobre el cuerpo de una mujer indefensa?

Cada prisionera política cubana es una historia de entrega y de sacrificio por la causa de la libertad de Cuba. Muchas veces el mundo cierra los ojos, se vuelve silencioso y cobarde para no ver el dolor de otros. Eso sucedía en el caso de ellas. Como siempre la mano divina envía otras voces capaces de romper el silencio. Un periodista cubano Humberto Medrano supo escuchar el dolor de aquellas rejas y se convirtió en voz y en defensa para mostrar al mundo la verdadera historia.

El Director del Diario Las Américas, Doctor Horacio Aguirre, empleó también su tiempo y su hombro para hacer una realidad de aquel esfuerzo por dar al mundo la noticia de aquellos abusos y para buscar soluciones. Mignón Medrano plasmó el calvario de estas valientes mujeres en su libro “Todo lo dieron por Cuba”

Maria Amalia en la cárcel, se aislaba a veces porque se sentía más fuerte pensando a su manera y creyendo en sus ideas religiosas distintas. Podía sentarse por horas en el piso del patio y pedir a Diosito que les diera agua en forma de lluvia para sobrevivir. Milagrosamente muchas veces la petición se lograba y las presas podían tomar agua y guardar. Esa era solamente el agua recibida para cubrir todas las necesidades de las presas.

El tiempo, el sacrificio y la presión de todos los que se agruparon para enseñar al mundo la triste verdad llevaron al tirano a ordenar juicios para todas aquellas mujeres olvidadas por tantos años. María Amalia fue condenada a 30 años, pero fue liberada en 1977.

No es posible comprender la tragedia de lo que sufrieron todas nuestras presas en las manos de hombres y mujeres asignado por el castrismo para destruir la resistencia de las mujeres cubanas decididas a vivir por Cuba. Las historias quedaron en las paredes de crueles centros de crimen y de horror. María Amalia vino para Estados Unidos. Vivió entre nosotros hasta su muerte y continuo siendo ejemplo digno de respeto. El tiempo pasado en cárceles y en destierros es demasiado largo para todos a Maria Amalia le quedaban sus ideas y sus sueños y para acortar esa melancolía de tiempo y distancia siguió buscando caminos, caminando por ellos haciendo patria.

Sus méritos y condecoraciones son innumerables. Fue la persona que más huelgas de hambre ha hecho en todos los años de protestas. Su compañera de cautiverio Cari Roque, considera que encontró en María Amalia una madre en medio de la adversidad. En el año 2010, gracias a la Congresista Ileana Ros Lehtinen, fue reconocida por el Congreso de Estados Unidos por su valentía y lucha por la libertad.

María Amalia y todas sus hermanas de prisiones merecen reconocimiento por la entrega de sus vidas al sueño cubano, futuro y liberación de nuestra tierra. Sus vidas y sus ejemplos serán en la nueva Cuba liberada principio de Historia, deseo eterno de liberación.

Tuve la suerte de conocerla. Por varios años la vi progresar en estudios y en trabajos. Supe de sus sueños y de sus esperanza de pisar una Cuba liberada. Realmente siento tristeza al escribir este pequeño recordatorio. Nuestro encuentro final debió haber sido en la patria tan amada. María Amalia sé que ahora mismo caminas por las calles que te vieron crecer y rebelarte y gritar a los traidores vendedores de patria todo lo que pensabas de ellos. Llegas a tiempo para preparar el encuentro definitivo.