Publicado el 08-23-2012
Variedad varietal de la Bodega Beckmen
Por José R. Garrigó
El Valle de Santa Ynez, en el Condado de Santa Bárbara, es una zona adecuada para el cultivo de la vid. En la última década, la misma ha sido reconocida por la calidad de sus Pinot Noir y Syrah aunque en ella también elaboran deliciosos vinos a base de otras uvas menos conocidas. Una de las bodegas que allí produce vinos con variedades inusuales es Beckmen Vineyards, cuyas instalaciones se encuentran en Los Olivos. En esa zona los días son calurosos y con larga exposición a los rayos solares, lo cual propende a la maduración de la uva en la cepa. Para balancear, sus noches son frescas, permitiendo que la fruta retenga la acidez natural necesaria que equilibra las características y componentes de los buenos vinos. La Bodega Beckmen fue fundada en 1994 por Tom y Steve Beckmen, quienes han ido mejorando la calidad de sus vinos a la vez que se han concentrado mayormente en el cultivo de las uvas clásicas del Valle del Ródano en Francia, especialmente Syrah y Grenache (Garnacha), siendo considerados entre los principales cosecheros de las mismas en nuestro país. Después de varios años de adaptación y cambios en el viñedo, en 2009 ellos obtuvieron que su Viña Purísima Mountain fuese certificada como orgánica y biodinámica. La propiedad tiene un total de 365 acres de extensión, de los cuales 125 están plantados y el resto sirve como espacio inculto de contención para preservar la condición de orgánica y biodinámica del viñedo propiamente dicho. “Esta certificación es una validación importante de nuestro trabajo”, dice Steve Beckmen con orgullo, “aunque tener un viñedo biodinámico no quiere decir solamente que somos buenos administradores de nuestra tierra, sino que implica el poder hacer grandes vinos”. De hecho, los viticultores que aplican prácticas biodinámicas afirman que esa es la forma de obtener la expresión más pura de un terruño. No toca en esta columna hacer una detallada descripción de cultivo biodinámico pero el mismo implica prácticas adicionales al orgánico. Con este último se excluye el uso de fertilizantes artificiales, pesticidas o herbicidas. En el cultivo biodinámico enriquecen el suelo con hojas de tés herbales, podan según las fases de la luna y aplican otras prácticas puramente naturales y más caras de aplicar.
2009 Beckmen Vineyards, Le Bec Blanc: Color oro medio, aromas de manzanas de piel verde con toques que recuerdan melocotones, cuerpo medio, sabores combinados de frutas blancas, minerales y agradable acidez. Un vino que podemos beber en estos momentos o guardar en nuestra cava casera para disfrutar en tres años. La fruta proviene de la Viña Purísima Mountain e incluye 46% Marsanne, 38% Rousanne y el resto de Grenache Blanc (Garnacha Blanca), tres uvas clásicas de los vinos del Valle del Ródano en el sur de Francia.
2009 Beckmen Vineyards, Cuvée Le Bec: Color rubí oscuro, aromas vibrantes que evocan moras silvestres y violetas, pleno en cuerpo, zarzamoras, especias, café negro tostado. Este es otro vino con potencial de envejecimiento. La mezcla incluye 45% Grenache (Garnacha), 34% Syrah, 14% Mourvèdre (Monastrell) y 7% Counoise. Esta última es una variedad raramente plantada en California y que aporta sedosidad a la textura del vino.
La Bodega Beckmen ofrece una buena selección para los que gustan de los vinos del Valle del Ródano.
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