PAM STEWART Y GERARD ROBINSON
Publicado el 08-02-2012
Designan comisionada de educación interina
Gerard Robinson renuncia tras
las protestas por los cambios
en los exámenes en FCAT
TALLAHASSEE. (AP)
La canciller de las escuelas públicas, Pam Stewart, ha sido designada comisionada interina de educación.
La Junta de Educación del estado celebró una reunión telefónica de emergencia a raíz de la renuncia del comisionado, Gerard Robinson, y designó a Stewart con carácter interino.
Stewart ha sido maestra, directora y vicesuperintendente de escuelas en el condado St. Johns.
Robinson renunció luego de las protestas sobre los exámenes, el sistema de casificaciones en las pruebas FCAT y tras críticas a los cambios en el sistema de exámenes.
En la renuncia entregada al gobernador, Rick Scott, Robinson dice que ha sido un honor trabajar durante un “momento sin precedentes en la historia de la reforma escolar”.
No hizo mención alguna de las crecientes críticas al Departamento de Educación estatal, y destacó que está separado de su familia, que viven Virginia.
La renuncia, efectiva el 31 de este mes, ha estado precedida por rumores de que Robinson iba a irse o que sería despedido.
Scott, en un diálogo con periodistas, elogió a Robinson y dijo que se sentía “triste” por su alejamiento.
Agregó que “No creo que su tarea haya sido un cargo fácil. El trabajó duro. A él le importaban los estudiantes. A él le importaba la evaluación. “El escuchaba a los padres. Pienso que él hizo un buen trabajo”.
Robinson asumió en junio del 2011, tras la renuncia del comisionado Eric Smith, quien había ocupado el cargo durante unos tres años. Smith aparentemente tuvo desavenencias con el gobernador, y Robinson fue el escogido por Scott. Como secretario de educación de Virginia, Robinson había apoyado las opciones de elección de escuelas, incluyendo los vales de matrícula, y dijo que estaba a favor de que a los maestros se les pagara según sus resultados.
Como comisionado de Educación Robinson apoyó decididamente el aumento de los estándares académicos y amentar los requerimientos en las pruebas estandarizadas del estado, lo cual causó una caída sin precedentes en la puntuación de los exámenes y aumentó el número de escuelas D y F en todo el estado. Y, en julio, el estado tuvo que admitir que la puntuación de más de 200 escuelas había sido errónea, pues los funcionarios estatales se equivocaron en su fórmula de calificación.
|