Publicado el 07-14-2012
Paraíso de mayor factura
Muchos son los destinos en el Caribe pero pocos ofrecen servicio superior. Lugares como Cap Cana, muy cerca
de Punta Cana, donde un trozo de tierra prácticamente baldío fue convertido en otro de exquisitez por un grupo
de inversores que tiene a Donald Trump por asociado. Un destino ansiado por el viajero de buen bolsillo.
Por Jesús Hernández JHernandez@DiarioLasAmericas.com
De hecho, Cap Cana aparenta ser un trozo de tierra con jurisdicción propia dentro del territorio de República Dominicana. Tiene al peso dominicano por moneda oficial pero todo está calculado con el dólar estadounidense.
Delimitado y protegido por pasos de control, este lugar consagrado por playas prácticamente vírgenes cuenta con villas de peculiar confección, impresionante hotel y zonas residenciales que colindan con campos de golf que miran al mar, así como un muelle de estructura superior que recibe a embarcaciones de mayor factura. Un farallón limita el horizonte y marca el término que comprende el enclave costeño. Todo esto marcado por los términos de un paraíso gourmet que mezcla lo antiguo, tradicional y moderno.
Sobresale la playa Juanillo. Una franja de blanca arena y mar color turquesa que fue secreto y paraíso de los vecinos de la zona. Allí acudían todos luego de atravesar un espeso monte. Hoy la playa está reservada para los huéspedes y luce un inmenso campo de golf diseñado por el célebre Jack Nicklaus, a donde acuden los grandes del muy elitista deporte a celebrar su encuentro anual.
Siguiendo la ruta de la costa, donde los acantilados separan el césped del mar, resaltan las villas con piscina, jacuzzi y servicio de mayordomo. Cada una de ellas sujetada con amplios postes de cedro y coronadas con techos artesanales hechos de cana. La típica hoja de palma que llaman yagua y da nombre a este lugar de la geografía dominicana. Marcado ingrediente que contrasta con el confort y las amenidades electrónicas que supone el siglo XXI.
A un lado del farallón, donde la Naturaleza lucha por permanecer, hay cuevas milenarias habitadas por murciélagos, buitres e iguanas. Lugares que siglos atrás fueron habitados por los indios taínos y hoy reciben la mirada curiosa de turistas y arqueólogos. Un sendero atraviesa el bosque semi húmedo y llega a la costa para luego bordear el mar.
Desde el farallón, que luce como una inmensa muralla con 265 pies de altura, se aprecia la naturaleza en su máximo esplendor. De un lado, está la vegetación siempre verde y reluciente con montañas en el horizonte, mientras del otro está el mar que no parece tener fin con su color turquesa.
Todo lugar sofisticado cuenta con un paraíso gourmet. De los doce salones que conforman la oferta culinaria de Cap Cana hay que destacar a Mitre. Un restaurante enclavado en el muelle y en un entorno moderno de colores sobrios y luces controladas. El menú está apoyado por la fusión culinaria que mezcla las recetas del Viejo Continente con los sabores del Caribe. Prueba de eso es el risotto a la valenciana. El popular sustituto italiano del arroz confeccionado dentro de los parámetros de la rica paella pero acompañado de frescas ostras de la zona.
Cómo llegar
Varias son las aerolíneas que prestan servicios al aeropuerto de Punta Cana desde Miami y otras ciudades de nuestro país. Si viajas con pasaporte estadounidense no necesitas visa, pero tendrás que pagar 10 dólares por el permiso de entrada. Hay servicio de taxis. No obstante, Cap Cana cuenta con taxistas propios.
Lugares de interés
A Cap Cana se va a descansar, jugar golf o simplemente comer, pero si deseas acabar con la monotonía del descanso puedes ir a Higüey, capital de la provincia La Altagracia, a una hora en carretera; donde se encuentra el Santuario de la Milagrosa Virgen de la Altagracia, Patrona del Pueblo Dominicano.
Cambio de dinero
El dólar estadounidense es aceptado en Cap Cana, así como en el aeropuerto, siempre calculado sobre la base del precio y la tarifa del peso dominicano. Mejor use la tarjeta ATM para obtener dinero en efectivo o de crédito para realizar pagos. Así evitarás la confusión y ahorrarás la comisión por el canje.
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