Publicado el 07-03-2012
También hay vinos tintos veraniegos
José R. Garrigó
No hay porqué limitarse a vinos blancos cuando llega el verano (leer el segmento anterior). También existen algunos vinos tintos que podemos disfrutar con nuestra familia en una barbacoa en nuestro jardín o en un picnic en la playa. Desde luego, han de ser tintos ligeros, con ausencia tánica y cargados de fruta que embelese el paladar.
2010 Girasole, Pinot Noir, Mendocino: Color rubí medio con bordes brillosos, aromas exuberantes de fresas, cuero recién curtido, pleno en cuerpo, compotas de frutas rojas y especias con largo final. Girasole (que se traduce como Girasol en español) es una bodega mendocina propiedad de la familia Barra, la cual ha cultivado la vid en ese condado californiano desde 1955. Shelley Maly, quien está a cargo de la promoción de sus vinos, es hija de Charlie y Martha Barra, cofundadores de la empresa. Según Maly, “nuestros vinos son hechos con uvas certificadas como orgánicas”, añadiendo que, “nuestra familia está cosechando uvas desde los 1950 y nunca ha usado pesticidas o fertilizantes sintéticos en el viñedo, igual que ningún producto animal en la elaboración delos vinos”.
2008 Piluna, Castello Monaci, Primitivo, Salento IGT: Color purpúreo, nariz que evoca moras con notas pimentosas y de vainilla, cuerpo sedoso, sabores de frutas negras maduras y regaliz. Castello Monaci es una bodega cerca de la villa de Lecce, en la zona italiana de Salento. Primitivo es una uva italiana que en opinión de algunos es la uva que llegó a California a mediados del siglo 19 y originó nuestro Zinfandel, aunque esto no ha sido probado ampelográficamente ni de alguna otra forma.
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