Publicado el 06-25-2012
Desde Stonestreet se aprecia
el Valle de Alexander
Por José R. Garrigó
Los primeros vinos de la bodega Stonestreet salieron al mercado en 1989. Es una bella propiedad enclavada en las Montañas Mayacamas y comprende 5,100 acres, de los cuales 800 están plantados con viñedos en 235 diferentes parcelas no contiguas. El resto está inculto con ancianos robles y designado como un hábitat de fauna en donde conviven más de 150 especies de animales salvajes. En 1995 la propiedad fue adquirida por Jess Jackson, el fallecido fundador del grupo Kendall-Jackson, quien, al conocerla, se prendó de la misma debido a la belleza de su entorno. La propiedad se encuentra a unas 25 millas al norte de Calistoga, la población más norteña del Valle de Napa, y a cuestión de 35 millas del Océano Pacífico. Jackson creó allí el Alexander Mountain Estate en las laderas occidentales de las Montañas Mayacamas, desde donde se disfruta una impresionante vista del Valle de Alexander bajo las faldas de las mencionadas montañas. Su Bodeguero Mayor, Graham Weerts, es nativo de Ciudad del Cabo en Sur África y emigró a California en el año 2004 para hacer cargo de la elaboración de los vinos de Stonestreet. Weerts había trabajado en la vendimia de 1999 en la Bodega Verité, propiedad del mismo grupo y radicada en el mencionado valle. Después regresó a su país natal pero, con la experiencia de haber laborado en California, aceptó su actual posición con Stonestreet.
Tres vinos de Stonestreet probados recientemente, todos bajo esa marca y con Denominación de Origen Alexander Valley, son comentados mas abajo.
2008 Chardonnay, Broken Road: Aromas cítricos con notas de azahares y recuerdos de su paso por la barrica, pleno en cuerpo, suavemente mantequilloso, sabores de lías, minerales, larga permanencia.
2008 Chardonnay, Upper Barn: Nariz que evoca manzanas de piel verdes y limas, expresión frutal que explota en el centro del paladar, complejo y con final que deja deseos de repetir.
2006 Cabernet Sauvignon, Christopher’s: Aromas de grosellas negras y anís, chocolate negro, corpulento, ciruelas, taninos que aderezan el vino y se entrelazan con la fruta. Un vino que podemos beber en estos momentos o guardar en nuestra cava casera para disfrutar en cinco años.
Amigos que han visitado Stonestreet me informan que es una de las viñas más dramáticas de California en cuanto a la vista desde la misma y su belleza natural.
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