Publicado el 06-08-2012
Mucha prisa para castigar las protestas
Por Alvaro Alba*
Era la crónica de una ley anunciada. Nadie dudaba de su aprobación, por la simple mayoría que tiene el partido del Krem-lin en la Duma, cámara baja del parlamento ruso y en el Consejo de la Federación, la cámara alta. En la Duma a favor de la medida votaron 241 diputados y en contra 147. La propuesta llegó al parlamento pasada la media noche del lunes y minutos antes del inicio de la sesión, solo dos comités parlamentarios (seguridad y justicia) se reunieron. La sesión comenzó a las 10 de la mañana del martes y era trasmitido por primera vez de manera simultánea por el canal parlamentario, una estación de radio moscovita y miles de twiteros y blogueros rusos. Llegando a ser el debate un tópico mundial por la cantidad de veces que se emitía el mensaje o se reenviaba por las redes sociales.
A la cámara alta llegaba con la misma premura y se aprobada por el voto de 132 senadores, uno en contra y uno se abstuvo. Ahora le toca al presidente Vladimir V. Putin firmarla para convertirla en ley. Hay apuro en el Kremlin por estampar la firma y el sello presidencial. Y es que el 12 de junio los rusos quieren salir a la calle a protestar por miles de razones que se han ido acumulando durante 8 años de presidencia de Putin, 4 de regencia y ahora otra vez de mandatario. Putin había dicho recientemente que cualquier ley que fuera de interés social sería analizada, debatida, repasada y estudiada durante 60 días. Pero eso fue durante la campaña electoral.
En la Duma fueron horas de debate, de presentación de 400 enmiendas, y la salida de 60 legisladores de la cámara baja por la ausencia de procedimientos correctos para el mismo, según declararon. En el Senado la discusión no llegó a la hora, bastaron 50 minutos. Ya el texto está listo para la firma del presidente.
La ley estipula una serie de sanciones contra los participantes y los organizadores de mítines, protestas, actos o reuniones públicas que no estén autorizadas. Las multas van desde los 10 mil dólares hasta los 30 mil, pasando por cifras intermedias, de acuerdo al cargo o magnitud de la protesta. La legislación anterior multaba a los que infringían la ley en unos 160 dólares y como máximo de mil 600 para los organizadores.
Algunos opositores pronostican un aumento de las protestas y una radicalización de las protestas. El expresidente soviético Mijail S. Gorbachev apuesta a que Putin no firmará la ley. La jefa de la diplomacia en la Unión Europea manifestó su preocupación por las sanciones que impone la ley.
El 12 de junio se pondrá a prueba la legislación cuando salgan a las calles miles de manifestantes en diferentes urbes.
*El autor es periodista de Radio y Televisión Martí (OCB).
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